«El sector tecnológico es clave para lograr una sociedad más igualitaria»

02/12/2020
Juan Vilá
Susana Prado, directora en Catalunya de Inetum

 

Desde pequeña quiso estudiar informática y lo vivió de la forma más natural. La sorpresa llegó su primer día de facultad. Miró a su alrededor y solo vio a otras dos mujeres frente a unos ochenta hombres. Ahora Susana Prado es directora en Cataluña de Inetum —antes IECISA— y da clases en la misma Universitat Rovira i Virgili de Tarragona en la que estudió. Reconoce que hasta hace poco el porcentaje de mujeres no había cambiado mucho en las aulas, pero ahora sí empieza a notar la diferencia.

El 9 de noviembre participó en la mesa redonda en línea organizada por los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y titulada «(Post)pandemia: cambios sociales necesarios versus oportunidades para la equidad de género en la sociedad digital».

La tecnología ha desempeñado un papel fundamental durante la pandemia. Nos ha permitido trabajar o estudiar desde casa, nos ha entretenido… ¿Cómo se ha vivido dentro del sector?

El sector tecnológico estaba preparado y se había adaptado al teletrabajo antes, pero no con los volúmenes que se plantean en la actualidad, del 90 % o del 100 % de las plantillas teletrabajando. Está claro que la COVID-19 ha acelerado algunos procesos y ha llevado lo virtual al máximo. Puede resultar estresante, pero tenemos que adaptarnos.

¿Cómo valora el impacto de la pandemia desde el punto de vista de la igualdad de género?

Algunos estudios de la ONU y otros organismos cuantifican el impacto y hablan de un fuerte retroceso. Es como si hubiéramos vuelto atrás medio siglo en igualdad de género y no nos lo podemos permitir.

¿Cuáles cree que son los motivos?

Las mujeres históricamente, y por motivos culturales, se han dedicado más a la familia y a los cuidados. Además, se encuentran menos consolidadas en sus puestos de trabajo, con más jornadas reducidas, menos salario y menos nivel de responsabilidad. Así que, cuando en una familia alguien se plantea una renuncia, lo más frecuente es que acabe siendo la mujer, lo que agrava aún más la desigualdad de género actualmente existente.

El sector tecnológico ha creado empleo durante la pandemia, mientras muchos otros lo destruían. ¿Ha contribuido eso a una mayor incorporación de mujeres?

Es cierto que el sector tecnológico ha crecido, pero el problema para que accedan más mujeres es previo. Son trabajos que requieren una formación y para eso tenemos que aumentar el número de mujeres que se decanten por estudios STEM. Aunque yo doy clases en la universidad y este año he tenido más chicas, 7 de 51. Antes eran 2 o 3.

¿La pandemia ha aumentado el número de mujeres que se decantan por estudios STEM?

No, es algo anterior. Llevamos muchos años insistiendo en la necesidad de un sector tecnológico paritario, con igualdad de género y presencia del talento femenino. Hay muchas iniciativas para explicar a las jóvenes que la tecnología es divertida y transversal, que es el futuro y no entiende de sexo. Cuesta, pero se empieza a normalizar y empiezan a llegar más chicas. Tenemos que seguir impulsándolo.

¿Qué fallaba antes?

Mi hija acabó este año bachillerato y tenía que elegir una carrera. La pandemia nos ha hecho participar en muchas sesiones en línea con las universidades, y no vendemos bien lo tecnológico. Lo hacemos muy poco atractivo para las mujeres. Tenemos que explicar el impacto de esa tecnología en la sociedad y su aplicabilidad en la vida real, en el mundo sanitario, el turístico, el del retail

¿En qué sentido?

Lo que nos mueve y nos motiva a las mujeres no es la tecnología per se, sino ver que eso que estamos haciendo tiene un impacto y un retorno global. Hay que explicar la capacidad transformadora que tiene la tecnología, y hay que dejar de pensar que la tecnología es estar programando todo el día. También es eso, claro, y habrá a quien le guste mucho, pero no es solo eso.

Supongo que esa labor ahora es especialmente importante, con todo el énfasis que se quiere poner en la digitalización y las inversiones de los fondos europeos.

Sí. Todas las empresas estamos teniendo numerosas conversaciones para ver cómo se invierten los fondos y cómo aplicamos la digitalización para hacer una sociedad mejor. Porque la pandemia, además, ha demostrado que todo lo que estaba digitalizado ha sufrido un impacto menor.

¿Existe brecha salarial en el sector tecnológico?

El principal problema es la falta de mujeres, pero también existe una brecha salarial, porque se arrastran situaciones del pasado y no siempre es fácil cambiarlas. Ahora todas las empresas son muy conscientes de la necesidad de la igualdad, y cuando contratan a alguien, tienen mayor sensibilidad en este aspecto e intentan no establecer diferencias salariales de partida.

La presencia de mujeres en puestos directivos ¿es menor que en otros sectores?

Es menor porque la presencia de mujeres en las bases es más escasa y, por lo tanto, la posibilidad de evolución hacia órganos de dirección es más reducida, pero refleja porcentajes equivalentes a otros sectores.

¿Qué se plantean hacer?

Para aumentar la presencia femenina en empresas tecnológicas y promover su desarrollo profesional hacia puestos directivos, se ha desarrollado un manifiesto. Pretende evitar los sesgos inconscientes, tanto en la publicación de las plazas como en temas salariales o cuando se producen promociones internas. Ahí está la clave: hacer que la mujer quiera dar ese paso hacia delante y facilitar la comunicación interna.

¿Cómo cree que el sector tecnológico puede contribuir a crear una mayor igualdad en la sociedad?

El sector tecnológico es clave para lograr una sociedad más igualitaria por la capacidad que ofrece de conciliación, de organización más efectiva del tiempo, de acortar distancias por la desvinculación de los espacios físicos… Nos pone en un contexto mucho más igualitario a todos y debemos aprovecharlo.

¿Cree que el sector tecnológico ha contribuido en el pasado a aumentar las desigualdades por esa falta de mujeres?

El sector tecnológico cuenta con diferencias de género mayores por esa falta de presencia femenina desde la base, pero se ha limitado a reflejar lo que ocurre a escala global. Tenemos mucho camino por recorrer.

¿Hay una conciencia real dentro del sector de su importancia a la hora de crear una sociedad más igualitaria?

Todos los que formamos parte del sector tecnológico somos conscientes de la capacidad transformadora que implica la digitalización y entendemos que podemos ayudar a los sectores más vulnerables para intentar reinventarlos. Porque una parte de la sociedad lo está pasando francamente mal.

¿Ha notado algún cambio en este sentido a raíz de la pandemia?

La pandemia ha cambiado la perspectiva de lo que es importante. Nos ha demostrado que todos somos muy vulnerables, de manera que las tareas relacionadas con los cuidados, que antes eran poco valoradas, se empiezan a considerar de primera necesidad. La pandemia ha puesto también de manifiesto la necesidad de invertir en todo lo que tiene que ver con investigación e innovación.

Recurriendo al título del seminario web (webinar), ¿cuáles cree que son esos cambios sociales necesarios que puede introducir la pandemia?

Espero que nos ayude a darnos cuenta de la necesidad que tenemos de trabajar de manera mucho más colaborativa, flexible e igualitaria. Creo que es el momento de actuar y hacer una sociedad mucho más equilibrada y sin tantas diferencias.